Visión paulina del acto carnal y del deseo concupiscible que leva a tender a él.
La concupiscencia como parte del deseo carnal ¿es siempre desorden o puede estar impulsada por la razón como primer motor dentro del mecanismo normal y humano de la tendencia sexual hacia la posesión o unión con el otro/a?
PUEDE LA RAZÓN VISTO QUE SE DAN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS PARA UN RECTO DESEO Y PARA UNA COPULA EN EL AMOR DE DONACIÓN DE LA PAREJA EN UN MATRIMONIO HUMANO, ( Y ENTRE CRISTIANOS CRISTIANO, ES DECIR SACRAMENTO)
PUEDE aceptar el deseo como pasión "desenfrenada" y casi desbordada, vehemente, ardorosa,
sin que la razón la domine ya, pero partiendo de un acto razonable y plenamente humano?
Es decir la pasión (en el sentido de deseo ardiente) puede o es parte del acto carnal lícito y recto cuando la razón lo siente y razonable y bueno?
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