01.01.03.- Visión en la Historia de la Humanidad.
01.01.03.00.- El instinto de reproducción en la historia de la Humanidad.
Ver también desde la propia naturaleza del acto.
Del acto carnal y toda la sexualidad humana se tiene una visión en cada época según los conocimientos antropológicos, biológicos, y sicológicos de cada época sobre el hombre y sobre su sexualidad tanto en los conocimientos del mecanismo natural del acto, como de sus consecuencias naturales.
01.01.03.01.- En la Revelación. V.T. y N.T. (San Pablo)
01.01.03.01.- El acto genital en la Revelación Primera”
SEGUNDA: Estudiemos el acto y veamos su finalidad. Apliquemos la ciencia y la revelación y veremos con mayor luz que en Dios no hay contradicción sino amor a sus criaturas.
01.01.03.01.00.- Introducción:
Estudiemos el acto carnal fuera de todo contexto de consecuencias del pecado original o intencionalidades personales de los agentes. Es decir, tal como lo creó Dios en el Paraíso, antes del pecado y como debe ser hoy para que sea conforme a natura y por tanto a la Ley de Dios.
01.01.03.02.- El acto antes de la caída o pecado original.
A Adán y Eva Dios los creó en el Paraíso fecundos. (con capacidad de procrear)
¿Cómo era este acto antes del pecado y sus consecuencias del desorden de la naturaleza?
¿Llegaron Adán y Eva a usar de él?
¿Fue precisamente el uso de él, “no comeréis del árbol del bien y del mal” al saltarse la prohibición de Dios lo que constituyó el pecado original, como vemos más abajo?
Evidentemente el instinto de conservación de la especie, y todos los medios para llevarlo a cabo, es decir todo el aparato reproductor del hombre y la mujer y sus leyes afectivas y sicológicas, es decir, su biología, su antropología, y su sicología no en mucho se deben diferenciar de antes del pecado a el uso actual en recta razón o voluntad de Dios.
Así como el hombre, Adán y Eva, tenía ya el instinto de conservación del individuo, en parte instinto de comer y beber, y lo ejercían, "come de este fruto" luego estaba acostumbrada a comer, (el instinto de defensa contra el "enemigo" de la integridad física y la vida, ya natural o animal, no debía existir, porque no podían ser "heridos") así el instinto de conservación de la especie, debían de tenerlo, sin desorden alguna, pero es imposible saber si lo llegaron a ejercer.
Es, según mi entender, un cuento-patraña, que la prueba de no comer del árbol del bien y del mal era precisamente la abstención carnal, o el no ejercicio de este instinto, que lógicamente no estaría sujeto a la concupiscencia en su sentido desordenado.
a).- porque el acto carnal no es un acto con el que se tenga sabiduría para distinguir entre "el bien y el mal". Era un acto sólo del bien. "hagámosle una ayuda adecuada".
b).- porque el mandato de creced y multiplicaos es anterior a la caída del hombre y es extraño que Dios mandara lo que no debían hacer.
c).- porque Eva comió primero y le dio de comer DESPUES a Adán.
d).- porque fue la serpiente quién tentó a Eva. (véase el relato)
Adán y Eva lo pudieron ejercer de hecho en los días infecundos; no en los fecundos antes de la caída porque entonces su hijo hubiera sido sin pecado original
01.01.03.03.- Visión desde el Génesis. (Ver también TESIS III)
01.01.03.03.00.- Introducción.
1º.- ¿Cuando Dios dice voy a hacerle una ayuda adecuada, se refiere solo a crearle una compañera, Eva, la mujer, sin ninguna CONNOTACIÓN CARNAL O SEXUAL?
2º.- ¿Cuando Cristo dice que serán una sola carne se refiere solo a la intima unidad de vida y amor que es el matrimonio humano, (una sola persona) o le da sentido a la unión de la pareja sexual y carnal SIEMPRE tanto el los días fecundos como infecundos, es decir le da sentido unitivo a la comunión carnal de la pareja?
3º.- ¿Incluye su sentido unitivo también al acto que produce como efecto natural esta unión, o solo a la unidad del matrimonio natural?
como id
BORRADO ANTES DE ROMPER VER QUE PONÍA.
01.01.03.04.- En la Historia según la cultura occidental.
01.01.03.04.- Visión histórica. Origen histórico.
Y ello era cierto en múltiples casos porque los matrimonios eran "fruto" de la unión interesada por dinero, posición, dote, sangre, o creencias...políticas o religiosas, y no el fruto natural del "enamoramiento", del noviazgo compenetrador y unificador, en base al mayor conocimiento reciproco del uno sobre el otro, del diálogo, del roce, etc.,y del matrimonio como culminación feliz de ese noviazgo, cuando ya "la común compenetración" estaba madura y sólo faltaba la ratificación y consumación carnal.
Hoy la visión matrimonial es muy distinta y mucho más enaltecedora como luego veremos.
Historia y desenvolvimiento histórico.
Es tan fuerte la concupiscencia (1) en el hombre, en el ser humano, hombre y mujer, aún en su deseo o atracción legítima y hasta virtuosa como en la que transgrede los límites de su estatus natural, (ley natural o naturaleza misma de las cosas, creadas por Dios) es tan fuerte digo, y está tan marcada dentro de las sociedades humanas que perdiendo una visión unitaria y amplia de la sexualidad, se primó el mensaje o mensajes Paulinos, enmarcado y enviado desde su entorno cultural y social, como única fuente de la moral sexual.
Hasta tal punto que su sentido unitivo queda tan oscuro y desfigurado, (se sustituye por remedio de la concupiscencia y débito) y el mensaje Evangélico queda con una visión unitaria de concupiscencia, deshonestidad o debilidad humana fruto del desequilibrio introducido por el pecado original en las tendencias del hombre.
Cuando Cristo dice “serán una sola carne” en vez de entender “carne” en su verdadero sentido bíblico, se olvida totalmente la palabra “sola” y casi se da por hecho que se refiere solo a la “carne” como cópula carnal.
Probablemente Cristo y así lo interpreto yo, al hablar de “una sola carne” quiso transmitirnos la fuerza de la unidad en el amor de la pareja que se produce “al dejar a su padre y a su madre” y “se unirá a su mujer” y “serán una sola carne”, una sola persona y por tanto un solo cuerpo pero sobre todo un solo espíritu, en el matrimonio natural, (aún no hay sacramento) y ley universal por la propia naturaleza de la pareja humana.
Es casi seguro que Cristo no se refería a la cópula carnal directamente, pero también si se refería a ella indirectamente.
Sin embargo a la luz de Pablo todo queda teñido de apetencia sexual y concupiscencia hasta deshonesta y transgresora.
La primacía de la copula en la pareja humana, independientemente de que su fin primario para la especie sea la procreación y el mantenimiento de la misma por propia naturaleza de creación, aunque Dios le dio también como fin al crearla y también por su propia naturaleza, crear “una unidad de vida, convivencia y amor”, “ser dos en una sola carne” o persona, en un solo espíritu, en una vuelta al Padre de la mano de tu pareja, en un caminar por la vida “con un proyecto en común”.
Cuando estudiemos el “acto unitivo” veremos más claramente y completamente como Cristo lo que realza es el amor conyugal que es UNIÓN espiritual y también de la carne, y la persona completa también en sus cuerpos.
Nota 01.- tomado el término en su prístino sentido de “atracción del sexo”, de “un sexo a otro”, deseo de relación sexual activa. Hoy concupiscencia se suele entender como deseo desordenado de actividad sexual.
01.01.03.04.- Conclusión.
01.01.03.04.01.-Sin hijos.
Pero el problema sigue ahí: ¿es lícito no contribuir a la conservación de la especie ( conservación y engrandecimiento, claro) con fruto propio y formar pareja usando de la comunión carnal?
Exclusión siempre: nulidad.
El Derecho Canónico lo excluye dando el sacramento "por nulo" si se tiene la intención de excluir la prole, siempre y desde el principio.
Exclusión temporal.
Pero sin excluir a los hijos en la intensión y el deseo, "por siempre y desde el principio", una paternidad responsable podría llegar a la conclusión, de deber, de excluirlos de hecho y hasta que varíen las circunstancias graves que aconsejen no tener prole y que se podría prolongar largamente.
Casos: por ejemplo, y sin que sean exhaustivos ni totalmente válidos:
Una pareja con enfermedad o deficiencias físicas o psíquicas graves para la procreación sana y/o la educación responsable de la prole.
Una pareja que por "vocación humana o cristiana" viva en la entrega a los demás, servicios médicos, educadores, etc. y en lugares inhóspitos que podría peligrar la vida de la prole.
claro que en último término, en ambos casos la decisión sería de esas mismas parejas, y "no mía." (quiero decir de mi forma de pensar y concluir.)
01.01.03.04.02.- Los hijos: decisión sólo de la pareja ante Dios.
Con ello quiero decir que en "las mismas circunstancias"
pueden ser responsables dos parejas que tomen determinaciones distintas y hasta contrarias, hijos, sí, hijos, no, pues el último elemento, y primero en jerarquía, vocación o llamada divina, puede ser distinto y diferenciador.
También lo veremos más adelante.
Intención abierta que debe estar en los estériles sin cerrarla siempre pues sería matrimonio nulo.
Queda claro que lo que por derecho, y sin quitar la intención abierta, que debe tener incluso la pareja "estéril", en un futurible de "curación", pues puede remediarse "con descubrimientos médicos" de su esterilidad, es obligatorio para que sea "según el plan de Dios", (y ley canónica) puede en caso concretos y por paternidad responsable, (bien jerárquico superior) y vocación divina, no llegar a ser
procreadores y también según el plan de Dios.
01.01.03.05.- Los Padres. Hasta san Agustín exclusive. (Visión Paulina)
01.01.03.05.01.- Nota explicativa:
El Evangelio a la luz de Pablo y no Pablo a la luz del Evangelio.
Es tan fuerte la concupiscencia (1) en el hombre, en el ser humano, hombre y mujer, aún en su deseo o atracción legítima y hasta virtuosa, si proviene de la Voluntad de Dios, dentro de ámbito natural, el matrimonio natural humano, como en la que transgrede los límites de su estatus natural, (ley natural, naturaleza misma de las cosas, creadas por Dios) es tan fuerte, digo, y está tan marcada dentro de las civilizaciones y sociedades humanas, que perdiendo una visión unitiva y amplia de la sexualidad se primó el mensaje o mensajes Paulinos, dentro de su entorno cultural y social, el greco-romano, como única fuente sobre la moral sexual.
Hasta tal punto que el mensaje evangélico quedo teñido de “concupiscencia” desordenada,deshonestidad o debilidad humana fruto del desequilibrio introducido por el pecado original en las tendencias del hombre.
Cuando Cristo dice “serán una sola carne” (ver donde sigue la nota)
(1) tomemos solo la palabra o término en su prístino sentido o significado, como atracción del sexo, de un sexo al otro, deseo vehemente de relación sexual y carnal activa.
(Hoy el término concupiscencia se entiende generalmente como deseo desordenado de la actividad sexual.)
01.01.03.06.- Visión agustiniana.
01.01.03.06.- El acto carnal desde San Pablo a San Agustín.
01.01.03.06.- En el contexto paulino hasta San Agustín inclusive.
Es en el contexto paulino en el que San Agustín, quizás muy influenciado por las perversidades sexuales de su tiempo heredadas de las orgías romanas, sitúa la realidad del amor carnal.
(Toda esta parte debe ser contemplada también en “EL PLAN DE DIOS.)
Hasta Agustín, inclusive.
Se defendía:
FIN primario o principal: la procreación.
FIN secundario: el remedio de la concupiscencia: en justicia, el débito.
La ayuda muta Casi y sin casi no tiene cabida en este contexto.
Antiguamente se decía que el matrimonio era para tener hijos, (primer fin: la procreación) y para remedio de la concupiscencia, y la ayuda mutua, que estaba marcada con un peso muy fuerte de justicia, "el débito." Fines secundarios, que parecían hasta un "poco feo"; y algo pecaminosos: se admitían así, porque así están en Pablo. Creo, que Royo Marín en su "teología Moral" llega a afirmar que el acto carnal es siempre "al menos pecado venial" porque está teñido de esta concupiscencia, que siempre lleva un poco de desorden por primar el instinto y el deseo sobre la razón. Y esto, claro no es verdad.
Los tres fines, sí, eran y son verdad, Pero NO TODA LA VERDAD.
(Si consideramos la ayuda mutua como un fin distinto a la concupiscencia y su sentido en el débito) En verdad la ayuda mutua aparece muy tarde en la teología cristiana.
Es una visión, histórica, inmersa en su tiempo, superada, del acto conyugal, como superada está la visión del "átomo", o de los genes, y por eso, aquellas primeras definiciones, sólo encerraban parte de la verdad, o una visión parcial de esa verdad.
ES claro que prevaleció la visión Paulina, la concupiscencia, “el aguijón de la carne”, sobre los textos o visión del Evangelio y la revelación completa y no esta lectura, la evangélica, sobre la lectura de Pablo y luego San Agustín.
01.01.03.05.- El acto carnal desde San Pablo a San Agustín.
Estudio amplio del acto carnal según San Agustín.
Estudiemos el acto:
Visión agustiniana.
01.01.03.05.01.- En los días fecundos:
01.01.03.05.01.01.- Si es fecundo:
Tras la eyaculación, los espermatozoides tienden, en feroz carrera, a llegar al óvulo para fecundarlo y el primero llegado a él al introducirse dentro, lo fecunda.
Biológicamente le acto carnal del hombre y la mujer, en estas circunstancias, es un acto procreador.
Según el mecanismo normal de la naturaleza este acto carnal es al mismo tiempo y por el mismo hecho de serlo un ACTO PROCREADOR.
Biológicamente existen todos los elementos para que el acto sea fecundo, para que sea procreador, no como fin del acto, sino el acto mismo: penetración del pene el la vagina, eyaculación y fecundación. Hay unos espermatozoides fecundantes y u n óvulo listo para la fecundación "naturalmente" (según el proceso de la naturaleza creada por Dios.)
01.01.03.05.01.02.- Si falla la fecundación:
Si los espermatozoides no alcanza el óvulo, o si la fecundación no se produce por algún fallo "natural" es igualmente un acto procreador, fallido, sí, pero procreador porque existían TODOS los elementos necesarios para la fecundación, aunque por deficiencias de alguno/s no llegó a su plenitud.
conclusión:
Por lo que en los días fecundos todo acto carnal es igualmente y en el mismo acto sin diferenciación alguna un acto procreador.
01.01.03.05.02.- En los días infecundos:
hacer crecer amor de la pareja.(1)
01.01.03.06.02.01.-Visión procreación, remedio de la concupiscencia y débito.
Parece que San Agustín y sus antecesores obsesionados por el Fin PRIMARIO DE la cópula, sólo ven en los días infecundos un “remedio d la concupiscencia” y en ambos casos, fecundos e infecundos, un deber del débito.
Pero..
01.01.03.06.02.02.- el hombre único animal que copula en los días no fecundo.¿tiene este acto creado por Dios un "fin unitivo" querido por Dios? si.
01.01.03.06.02.03.- Algunos animales parece copulan fuera de los ciclos de celo.
(bien es verdad que existen algunas pocas especies, entre ellas algún mono creo, que copulan a todas horas, y también fuera de los días fecundos, pero biológicamente habría que estudiar si es fuera de los días de “celo animal”, celo y fecundidad suelen coincidir, es decir copulan sin celo al menos en la hembra, o que su celo es tanto en los tiempos fecundos como infecundo.)
diferencia entre significado y fin. entre acto y finalidad del acto.
¿están los dos significados del acto unidos UNIVOCAMENTE siempre y necesariamente como afirma la HV? ¿porqué sí? ¿porqué no?
Dios creo el acto diferente en sus fines al de los animales.
(1) yo creo que la pareja puede “darse entera”, cópula con pleno sentido humano, aunque no procree ni tenga esa intensión y aunque lo evite.
¿Le es lícito a la pareja unirse sexualmente buscando solo expresar y comunicar su amor (para aumentar su amor indisoluble y su entrega para siempre, personal y total) SIN DESEO de procrear, incluso por paternidad responsable evitando la procreación consciente y libremente? SI
si al menos en los días no fecundos.
en el acto sexual sin procreación días infecundos, o días fecundo al ser el acto procreador,
al menos en los días infecundos luego no hay paternidad abierta ni sentido o significado procreador
¿le es licito a la pareja copular en los días fecundo sin tener la intención de engendrar (buscando el hijo) pero aceptándolo implícitamente si viene? si.
01.01.03.07.- El acto carnal desde San Agustín a Pablo VI y los Papa actuales.
01.03.08.- La Edad Media: La Escolástica y Papas anteriores al Vaticano II Pio XII
01.03.09.- El Vaticano II
01.03.03.10.- Papas posteriores.
01.03.03.10.- El Magisterio ordinario de los Papas después del Vaticano II. (Pablo VI, Juan XXIII, Juan Pablo II)
01.01.03.11.- Otras visiones.
01.01.03.11.01.-Visión epicureicista espicureista del mundo de hoy.
Hoy teoría epicúrea del acto Carnal
Primordialmente, y buscado casi siempre como fin de la pareja o uno de ellos, el
El FIN del acto carnal es EL PLACER:
Si se desea, porque “apetece”, se busca la procreación o prole poca y a ser posible única o dos como casi un exceso.
(Apetecer, me sale, o lo siento aquí dentro, como busca de la felicidad, términos dominantes en el vocabulario y en la práctica del hombre de hoy)
La unión pues no tiene un fin ni un sentido sino una consecuencia de nuestra búsqueda del placer puesto por Dios en el acto genital, si reconocérsele desde luego su autoría y señorío como Creador.
Es pues un fin en el que uno se apodera egoístamente del cuerpo del otro como objeto de mi placer.
Este me une en cuanto que deseo seguir con mi pareja para seguir disfrutando de ella.
Si no me da placer ya, se tira como se tira un clínex sucio y usado y si otra pareja me da o produce más placer la cambio o la alterno, si me dejan y puedo ocultarlo
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